las fallas volver

Un total de 12 monumentos falleros engalanan las calles de nuestra ciudad

A destacar...

Las fallas son fiestas de origen artesanal dedicadas a San José. Sus orígenes en la Comunidad Valenciana se remontan a mediados del S. XVIII, como un simple festejo incluido en el programa de actos de la fiesta de San José (19 Marzo)

Los días importantes de Las Fallas comienzan con la “plantà” o plantada de fallas, que es el día 15 de Marzo y a partir de ese día se viven estas fiestas de manera muy intensa hasta la noche de San José, el 19 de Marzo donde la “cremà” nos anuncia el fin de fiesta.

En Dénia, durante los días de fallas el visitante puede disfrutar visitándolas, observando las imágenes representadas y las críticas colocadas, así como viviendo el ambiente festero que se respira en la ciudad.

Les despertaes” (cohetes) nos anuncian por la mañana temprano que comienzan las actividades y les “mascletaes”(Cohetes), a las 14.30 h. llenan de ruido y pólvora la ciudad y suponen gran parte del alma de la fiesta. 

Como actos relevantes, que el visitante no puede perderse, se sitúa sin duda, la ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados , “La Mare de Deu dels Dessemparats”, momento en el que los falleros y falleras visten sus mejores galas y se dirigen en procesión a depositar flores en el manto de la Virgen. La fiesta se concluye con el acto principal: “La Cremà”, momento en el que las fallas arden y nos dejan tan sólo el recuerdo de lo vivido, para comenzar de nuevo a trabajar para el año siguiente.En Dénia no arden todas las fallas a la vez, sino que se queman primero los últimos premios y finalmente se van quemando en solitario el 3º, después el 2º y por último el 1º premio, lo que permite al turista y residente ver la “cremà” de varias fallas.

De hecho, sólo hay que seguir a la gente, que a pie, se dirige de una a otra falla, dirigiéndose unos a unas fallas y otros a otras puesto que en Dénia hay 11 distritos falleros, más la falla de la Junta Local fallera, que no entra a concurso. “La Cremà” tiene su arte: es preferible que la cremà se realice lentamente, que las llamas vayan consumiendo poco a poco las fallas hasta que sea visible la estructura de madera de la falla, que se consumirá al final.